Placeholder text

En qué creo yo

En qué creo yo Learning & Reference

En qué creo yo

Only 1 item left in stock
Description
La obra recapitula las reflexiones en torno al tema, t?tulo del libro, de 50 hombres destacados de la cultura universal, destacando a Hans Albert, Aurelio Arteta, Jens von Bandemer, Schalom Ben-Chorin, Joachim-Ernst Berendt, Hermann Bondi, Ernest Bornemann, Victoria Camps, Carlos Castilla del Pino, Fran?ois Cavanna, Georg Denzler, Iren?us Eibl-Eibesfeldt, Hans J. Eysenck, Ossip K. Flechtheim, Francisco Fortuny, Manuel Garrido, Jos? Mar?a Gonz?lez ruiz, Minika Griefahn, Hartmut von Hentig, Horst Herrmann, Edgar Hilsenrath, Nordert Hoerster, Keith Jarret, Udo J?rgens, Klaus Katzenberger, G?nther Kehrer, Petra Kelly, Paul Kurtz, Robert M?chler, Federico Mayor Zaragoza, Nelly Moia, Nevill Mott, Hubertus Mynarek, Johannes W. Neumann, Ursula Neumann, Milan Petrovic, Ernst Reinhard Piper, Karl Popper, Uta Ranke-Heinemann, Jan Philipp Reemstsma, Edzard Reuter, Adolf Martin Ritter, Helke Sander, Fernando Savater, Hermann Josef Schmidt, Hubert Selby, Peter Singer, Dorothee S?lle, Wolfgang Speyer y Tomi Ungerer. "Deschner escribe brutalmente libros brutales, ensayos y art?culos, sin excepci?n con vocaci?n demoledora. Plantea problemas de enjundia, que pueden causar un patat?s a quien, desde la apacible bonanza en que todos procuramos ir tirando y en el ambiente cultural cat?lico mayoritario, se sumerja sin precauciones en sus p?ginas. "En qu? creo yo", t?tulo del libro, se trata de la trascendente inquisici?n dirigida a Fausto, que acaso cre?a m?s en el diablo que en Dios. Libro, pues, muestrario, antol?gico de textos que no pueden leerse de un tir?n. Porque casi cada muestra -y hay m?s de medio ciento- es un tir?n." Guillermo Fat?s. Catedr?tico de Historia. Universidad de Zaragoza. Heraldo de Arag?n, 25 de febrero de 1993. TEXTOS Jens von BANDEMER ?Qu? es la fe? ?Qu? significa creer? "La fe es nuestra m?s personal intuici?n de la verdad, intuici?n "impregnada" por nuestros deseos y temores, nuestros rasgos de car?cter, nuestro temperamento y condiciones de vida, pero tambi?n por nuestros h?bitos de pensamiento e ideas. Con la fe trato de conseguir respuesta a la cuesti?n de Dios y al sentido de nuestra existencia. No se trata para m? de una visi?n del mundo, de una cosmovisi?n, ni de un saber teol?gico, filos?fico o esot?rico. Lo que a m? no me proporcione interiormente refugio, tranquilidad y fuerza y no me sirva exteriormente de orientaci?n en mi conducta, no es fe seg?n mi sentir. Durante largo tiempo de mi vida mantuve por verdadero cuanto aprend? en las clases de religi?n y en las de preparaci?n para la confirmaci?n. Ese saber no ten?a para m? una real importancia. Profesi?n, familia o deporte eran m?s importantes. Despu?s, a ra?z de los enfrentamientos profesionales, comenc? a indagar el sentido de mi vida. Advert? que mi fe estaba muerta, que no me sosten?a. En mi b?squeda hice la experiencia de que la fe no se hace viva en tanto uno no ajuste a ella su vivir. Solamente entonces se "opera" algo tanto interna como externamente. Desde que me esfuerzo por observar mi conducto, por indagar los motivos, deseos y temores de aquella y tambi?n por debatirme a fondo conmigo mismo, constato una y otra vez que algo me gu?a tanto interna como externamente. Creer es para m? confiar en esa direcci?n interior, fiarme de esa fuerza dirigente y vivir de acuerdo a ella. La fe como vivencia de una fuerza interior surge, seg?n mi experiencia personal, del esfuerzo por hacer el bien. El creyente tiene que hacer frente al hecho de que cada uno tiene sus creencias, de que existen personas con otra fe. Seg?n he podido observar, existe una estrecha relaci?n entre lo que esperamos de la vida y nuestras creencias, teniendo en cuenta que me refiero aqu? no a la fe aprendida sino a la vivida, a la fe personal." Jens von Bandemer. Doctor en Filosof?a. Nac. en 1936 en Berl?n. Doctorado en Econom?a Pol?tica en el a?o 1961 por la Universidad de Basilea. Del 1965 al 1984 copropietario y gerente de la empresa familiar Verbandsarbeit (construcci?n de maquinaria). Desde 1985 disc?pulo en pos de Cristo, al margen de la Iglesia y de la Industria. Ernest BORNEMAN Por qu? no creo: 18 buenas razones al respecto. 1.- Yo no creo en nada. Para m? la fe es algo tan odioso como lo es el pecado para los creyentes. 2.- Mi subjetividad necesita valores objetivos que me puedan servir de orientaci?n. Creer es mantener subjetivamente algo como verdadero y en cuanto tal no posee validez alguna. 3.- Si alguien afirma saber algo me resulta imposible entablar una discusi?n con ?l. Pero si afirma creer algo s?lo me cabe aceptar el hecho. 4.- El que sabe, no puede creer. El que cree, no puede saber. 5.- "Fe ciega" es una tautolog?a, pies la fe es siempre ciega. 6.- Yo quiero criticar y ser criticado. La fe, sin embargo, constituye una actitud b?sica marcada por la ausencia de cr?tica frente a la voluntad "divina" y exige mi sumisi?n frente a su sentido "inescrutable". Representa una forma de violaci?n espiritual. He de poseer el derecho de oponerme a ello. o interpreto ese derecho como deber. 7.- Si la teolog?a cristiana postula que s?lo encaminado por la fe puedo o llegar al aut?ntico saber (credo ut intelligam), lo que hace con ello es poner cabeza abajo la relaci?n efectiva entre saber y creer (credo quia absurdu). Ernest Bornemann. Doctor en Filosof?a. Naci? en 1915 en Berl?n. Estudi? Arqueolog?a y Prehistoria, Antropolog?a Social y Cultural, Etnoan?lisis y Teor?a Sexual en varias universidades de Inglaterra, Escocia y los USA. Despleg? desde el 1974 al 1984 su actividad en varias universidades alemanas y austriacas. Publicista de numerosas obras cient?ficas y especialmente en el contexto de la Psicolog?a y de la Teor?a Sexual. Colaborador en numerosos manuales, diccionarios y enciclopedias de esa tem?tica. Georg DENZLER Me es imposible no creer en lo que creo. "Dios existe. Eso es algo en lo que creo firmemente. Pero seg?n la dogm?tica eclesi?stica es triple como el cristiano proclama incluso al persignarse: "En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo". Esa complicada creencia, ?s?lo un Dios, pero tres divinas personas sin que ello entra?en tres dioses!, me acompa?a desde mi infancia sin causarme grandes quebraderos de cabeza. S?lo en los ?ltimos tiempos-, es decir, no antes de acabar mis estudios de teolog?a, ni siquiera en los a?os de mi actividad sacerdotal- me asalta m?s a menudo el interrogante de si ese Dios en el que creo s?lo ha de ser entendido siempre como tripersonal. S? muy bien que con esa duda en la Trinidad incurre en peligro mi fe divinidad de Jes?s de Nazaret y tambi?n en el Esp?ritu Santo. ?Pero c?mo podr?a reprimir violentamente esos interrogantes cuando emergen en mi interior? Por lo dem?s no veo necesidad alguna para ello, pues esas dudas ocasionales fueron desechadas una y otra vez, apenas emergidas, con la incertidumbre de que la fe de la Iglesia, con una longevidad de varios siglos, ha de ser sin m?s la verdadera. Y por ello espero confortado, hasta mi ?ltima hora, que ese enigma de la fe me sea resuelto. A la luz de Dios se esclarecer?n muchas cuestiones que ahora me resultan todav?a oscuras. ?Que qu? pienso acerca de la "Virgen Mar?a", en la que Dios, seg?n nos vuelve a asegurar el credo de la Iglesia, "se encarn? por obra del Esp?ritu Santo"? Si no sonase un poco irrespetuosa, la respuesta que m?s me agradar?a ser?a ?sta: la virginidad de Mar?a no es nada que suscite especialmente mi inter?s. En incontables oraciones y documentos de fe, "Mar?a Madre de Dios" es exaltada por su "virginidad perpetua", ?Qui?n pretendi? entender esto en sentido puramente biol?gico? Yo no. El predicado "virgen" expresa que el hijo de Mar?a es un hijo singular: se trata del "hijo de Dios". Para ese sentido me bastan las pocas afirmaciones, a veces meras insinuaciones, de y sobre Jes?s, tal y como nos han sido transmitidas por el Nuevo Testamento b?blico. Al s?mbolo de la fe eclesi?stica pertenece asimismo la fe en la misma Iglesia. En otros tiempos me resultaba muy f?cil creer en la Iglesia Cat?lica. Hoy, en cambio, ni siquiera s? exactamente qu? es lo que se quiere decir con la expresi?n "fe en la Iglesia". ?No basta en realidad que yo crea en Jes?s como el Cristo?" Georg Denzler. Doctor en Teolog?a. Naci? en 1930 en Bamberg. All? y en Munich estudi? Teolog?a. Consagrado sacerdote en 1955. Hizo su doctorado en 1962 y en 1967 obtuvo la C?tedra de Historia de la Iglesia en la Univ. de Munich. Del 1967 al 1971 fue docente en Freising, Munich y Tubinga. Desde el 1971 es Profesor de Historia de la Iglesia en la Univ. de Bamberg. Se cas? en 1973. Su ?ltima publicaci?n (1989) "El placer prohibido, 2000 a?os de moral sexual cristiana". Petra KELLY Pensar con el coraz?n. "Si, creo en Dios..., pero no en ese Dios de quien se habla, por regla general, mediante s?mbolos masculinos. Creo que apenas intentamos hablar de y sobre Dios, esforz?ndonos por definirlo, perdemos de vista que Dios/Diosa es indefinible, indescriptible y que existe en dimensi?n distinta, en la que no hay cabida para el espacio, el tiempo, las "cosas" o el "movimiento". S?, creo en Dios/Diosa... pues creo que no s?lo somos el cuerpo, que perecer? en su d?a, sino tambi?n el alma viva de eterna perduraci?n. Creo en una conciencia inmortal, que estar? siempre all? donde est? nuestra alma, donde est? nuestra sutil materialidad, sea que nos movamos en un cuerpo f?sico, sea que nos hayamos desprendido de ?ste. Dios/Diosa es para m? unidad total, amor total, luz, fuerza y muchas cosas m?s. Es tambi?n fundamento de toda naturaleza viva, de todas las cosas... Parte de todos nosotros, existente en todos nosotros, viviente en todos nosotros. (..) Estoy convencida de que todos los hombres tienen un origen divino al que, sin embargo, reprimen y olvidan. No es, pues, de admirar que uno (una) piense en una instituci?n como la de la Iglesia. Doy la raz?n a K. H. Deschner cuando escribe que Jes?s, como luchador, como liberador, nunca hubiese podido desear esta Iglesia en su ?poca, una instituci?n meticulosamente regulada jur?dica y lit?rgicamente, pol?tico-jer?rquica, una Iglesia de la legalidad y la violencia. Seg?n lo describe el te?logo C. Schneider "la comunidad del amor se convirti? en iglesia disciplinaria; el sacerdocio universal, en jerarqu?a de cargos... Los abogados vinieron a ocupar el lugar de los ext?ticos y, finalmente, las relaciones entre Dios y el hombre se regularon a trav?s de un c?digo legal..." La creencia en Dios/Diosa y la pertenencia a "esta" Iglesia oficial se me han hecho incompatibles... Hace ya muchos a?os que abandon? la Iglesia a causa de la doblez moral de la c?pula eclesi?stica. Pienso en el papa P?o XII, que se olvid? del fascismo, pero contaba el divorcio entre los males de la ?poca. Pienso en las preces que elevaron los sacerdotes antes del despegue del avi?n de los USA que bombarde? Hiroshima. ?Pienso asimismo en el Vaticano que no conden? entonces el ataque con bombas at?micas al Jap?n! Y aun en tiempos de Hitler el libro cat?lico castrense en 1940 proclamaba y conten?a esta exhortaci?n: "Se fiel a la consigna "Con Dios, el F?hrer, el pueblo y la patria..."." Petra Kelly. Naci? en 1947 en G?nzburg. High School en Georgia y Virginia. De 1966 a 1970 estudi? Teor?a Pol?tica en la Univ. de Washington. Hizo el Masters Degree en 1971 en la Universidad de Amsterdam. Ese mismo a?o era Comisaria en Pr?cticas de la C.E.E. Desde 1972 Consejera administrativa en Iniciativa Gustav Heinemann, de la Uni?n Human?stica, de la Sociedad Pacifista Alemana de la Uni?n de Adversarios de la Guerra, tambi?n de la Asociaci?n Federal de Iniciativas Ciudadanas Medioambientales, de la Liga por la Reconciliaci?n y de la Sociedad en pro de las Etnias Amenazadas. Fue una de las iniciadoras del Manifiesto Krefeld y de la "Bertrand Russell Foundation for a nuclear free Europa". Miembro fundacional y presidenta de la Asociaci?n Grace-P.-Kelly para el Fomento de la Investigaci?n del C?ncer en Ni?os. Miembro fundador de "Los Verdes" (Presidente del 1980 al 82). En 1982 obtuvo el Premio Nobel alternativo. En 1983 el Premio a la Mujer del A?o concedido por la organizaci?n feminista americana "Women strike for Peace". Uta RANKE-HEINEMANN La doctrina de la Iglesia y la misericordia de Dios. "He repasado un catecismo escolar de los a?os cincuenta como quien repasa una lista de chequeo de la propia fe. Catecismo destinado no s?lo al uso escolar, sino a ser un "libro para la vida", itinerario de "todo peregrinaje por la vida". Est?, pues, escrito en ?l todo cuanto uno ha de creer como cat?lico en el transcurso de su vida. Las pretensiones con las que este catecismo se presenta a los lectores no tienen nada de modestas. El autor del pr?logo, cuyo nombre no se menciona, pero que se designa a s? mismo como "vuestro obispo", declara ser un "obispo a quien Dios ha investido como maestro de la verdad celeste" y que el libro recoge en s? "todas las doctrinas sagradas". Una de las primeras preguntas del catecismo tienen car?cter b?sico: "?Qu? tenemos que creer?" Y la respuesta reza: "Tenemos que creer todo cuanto Dios ha revelado". Ahora bien, esta respuesta no es muy concreta por lo que respecta a su contenido y lo que, por lo dem?s, me molesta en ella es la expresi?n "tenemos que", que aparece ya en la misma pregunta. Pues yo ya estoy voluntaria y plenamente dispuesta a "creer lo que Dios ha revelado", en el caso de que Dios haya revelado algo. Tampoco la respuesta siguiente me parece muy buena, pues a la pregunta de "?Por qu? tenemos que considerar firmemente verdaderas las revelaciones divinas?", se responde: "Tenemos que considerarlas firmemente verdaderas porque Dios no puede equivocarse ni mentir". Y bien, ?significa eso acaso que si Dios pudiera mentir, mentir?a posiblemente? No necesito semejantes especulaciones para creerle a Dios que no es un mentiroso. A la pregunta de c?mo nos hacemos part?cipes de las revelaciones divinas, obtenemos esta respuesta: "Lo que Dios nos ha revelado es lo que ense?a la Iglesia Cat?lica". L?stima que, por lo que concierne a su revelaci?n, s?lo tenemos que ver con Dios de forma indirecta. De forma directa s?lo tenemos que v?rnoslas con la Iglesia Cat?lica. Recibimos la revelaci?n de segunda mano. ?nicamente la Iglesia la obtiene de primera mano. La pregunta de por qu? debemos o tenemos que creer a la Iglesia -por usar el lenguaje conminativo del catecismo- queda sin formular. La respuesta de que la Iglesia no puede equivocarse ni mentir no ser?a id?nea, pues a lo largo de la historia ha demostrado fehacientemente que es m?s que capaz de ambas cosas. As? pues, he de quedarme a solas con mi pregunta de por qu? "tengo que" creer a la Iglesia. Uta Ranke-Heinemann. Doctora en Teolog?a. Nac. en 1927 en Essen. Fue la primera mujer del mundo titular de una C?tedra de Teolog?a (Nuevo Testamento e Historia de la Iglesia Antigua). En 1989 perdi? esa c?tedra al interpretar la virginidad de Mar?a no en sentido biol?gico, sino exclusivamente teol?gico Ahora es titular de la C?tedra de Historia de la Religi?n en la Univ. de Essen.
Product details
Binding:
Paperback
Number of Pages:
304
Release Date:
1992-05-01
Publication Date:
1992-05-31
Publisher:
Editorial Yalde, S.L.
Languages:
Original: Spanish
ISBN10:
8487705073
ISBN13:
9788487705076
Weight:
344 g
Height:
134 cm
Width:
198 cm
Thickness:
22 cm

Condition

Show more

Show less

Good
The items bear minimal signs of past use, such as light scratches or memories in the form of markings. These signs of wear give the items a charming character and tell stories of their previous owners, while not affecting their functionality.
Available immediately
€8,49

Incl. VAT, plus shipping costs

PayPal
Visa
Mastercard
American Express
Only 1 item left in stock

Verified second-hand article

Verified second-hand item

Free shipping from 19€

€8,49